¡Exigimos mucho a nuestro cuerpo cada día! Quien quiera mantener el ritmo acelerado y las influencias del entorno de nuestra época con energía y vitalidad, debe darle también mucho – ¡de lo correcto!
Estamos formados por alrededor de 70 billones de células. Cada una es una pequeña maravilla, en la que continuamente ocurren procesos químicos y eléctricos. Cada célula tiene un sistema de desintoxicación e incluso su propia luz para comunicarse. Para un funcionamiento óptimo, las células necesitan por supuesto nutrientes como vitaminas, minerales, oligoelementos y llamados compuestos vegetales secundarios – como herramientas, ya que cada uno de estos elementos tiene una función propia en la maravilla que es la célula.
¡Además es importante el tema de la protección celular!
Hoy estamos expuestos a mucho estrés y también nuestro cuerpo: estrés oxidativo y también inflamatorio, que causa inflamaciones silenciosas, provocadas por falta de sueño, sobrepeso o influencias ambientales. Aquí está también la causa del envejecimiento prematuro de las células, que afecta no solo la superficie visible, sino todo el cuerpo. Para protegerse de estos ataques, nuestro cuerpo necesita ayuda de sustancias vitales de la naturaleza. En este sentido, los compuestos vegetales secundarios como los isoflavones, el resveratrol y las xantonas son verdaderas armas milagrosas.
CONCLUSIÓN
Es fundamental apoyar nuestras células de la mejor manera posible. Una alimentación equilibrada y rica en sustancias vitales es lo primero. Además, expertos como el ginecólogo, especialista en antienvejecimiento y autor Prof. Dr. Markus Metka recomiendan considerar suplementos naturales y de origen vegetal con alta biodisponibilidad. Porque casi nadie logra en el día a día consumir las porciones diarias de frutas y verduras que cubren las necesidades.
CONSEJOS
1. Observa tu comportamiento alimentario
¿Consigues diariamente las 5 porciones recomendadas de frutas y verduras?
2. Comienza a tiempo
¡Empieza a proteger tus células a tiempo! Cuanto más maduros somos, más vulnerables están nuestras células. Por eso hay que comenzar lo antes posible con una protección celular activa.
3. Alimento para la mente
¡Cuida el alimento para la mente! Si te ocupas de pensamientos y cosas positivas, eso también influye en tu estado físico y viceversa.
4. Movimiento
¡También es imprescindible el movimiento suficiente! Activa tu circulación. Porque así las células se nutren mejor y también se desintoxican mejor. ¡Tu tejido conjuntivo te lo agradecerá!


