La colina es un micronutriente esencial y vital poco conocido en Europa, pero reconocido como tal por el Institute of Medicine (IOM) desde 1998. Debido a su bajo grado de conocimiento, la colina hasta ahora se recomienda solo de forma esporádica como suplemento alimenticio en Europa, a diferencia de los Estados Unidos. Además, esta sustancia poderosa tiene similitudes con las vitaminas del complejo B.
Durante mucho tiempo se debatió si la colina era un nutriente esencial (es decir, vital para el ser humano y que el cuerpo no puede producir por sí mismo) o no. El cuerpo puede producir colina en pequeñas cantidades (se sintetiza en el hígado), pero esta cantidad generalmente no es suficiente para cubrir todas las necesidades. Además, durante mucho tiempo no se conocieron síntomas de deficiencia de colina, ya que está presente en muchos alimentos.
Actualmente existen varios estudios que han investigado las consecuencias de un nivel bajo de colina. Por ejemplo, esta deficiencia durante el embarazo puede llevar a un aumento del nivel de homocisteína (¡búscalo en internet!) y con ello a partos prematuros, bajo peso al nacer o preeclampsia (intoxicación del embarazo). Un nivel elevado de homocisteína también puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos (para quienes tengan interés más profundo en el tema, ver también las fuentes).
¿Para qué sirve la colina?
En el metabolismo humano, la colina se convierte en acetilcolina. Esta es un importante neurotransmisor, es decir, un transmisor de señales nerviosas que controla procesos nerviosos, la memoria, los estados de ánimo, las emociones y el comportamiento. También la transmisión de estímulos a los músculos requiere acetilcolina, por lo que influye en funciones vitales como la respiración, el latido del corazón, el control de la presión arterial o los procesos metabólicos. La colina contribuye a un metabolismo normal de las grasas y de la homocisteína y apoya una función hepática normal.
Cuando hay deficiencia de colina, se acumula más grasa en el hígado porque este proceso metabólico está alterado (un hígado con alto contenido de grasa, también llamado “hígado graso”, solo puede desintoxicar el cuerpo de forma limitada, ya que sus funciones están restringidas). La colina transporta los ácidos grasos (triglicéridos) desde el hígado y los lleva a los lugares del cuerpo donde se necesitan.
¿Dónde se encuentra la colina?
Las fuentes principales de colina en la alimentación son el hígado de vaca, cerdo y pollo, así como los huevos. Pero también está presente en pequeñas cantidades, por ejemplo, en la carne, el pescado, los productos integrales, la soja, los frutos secos, las verduras y las frutas. Por ello, además de las mujeres embarazadas y las personas sometidas a grandes esfuerzos físicos, los vegetarianos y veganos deben prestar especial atención a una ingesta suficiente de colina.
Además de en los alimentos, esta sustancia poderosa también se encuentra en suplementos alimenticios y en preparados contra daños hepáticos (hígado graso).
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Fuentes:
Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., Institutos Nacionales de Salud: Colina – un nutriente esencial para la salud pública; El embarazo y la lactancia están asociados con concentraciones disminuidas de colina y sus metabolitos en el hígado de rata; Homocisteína y aterosclerosis


